Tradiciones de Navidad: ¡¡salvemos a los Reyes Magos!!
miércoles 26 de diciembre de 2007
Recuerdo cuando era pequeño, que al llegar la Navidad, estaba deseando que llegaran los Reyes, y que la noche de Reyes, apenas podía dormir de lo nervioso que estaba; recuerdo las frases de los padres: "Portate bien que los Reyes te están viendo",
y, tampoco puedo olvidar la ilusión que me hacía descubrir bajo el árbol al día siguiente los regalos que me habían traído Melchor, Gaspar y Baltasar; y, no tengo nada en contra de Papá Noel, pero me da muchísima pena, que nuestras Majestades, estén cada año más desplazadas por San Nicolás de Bari, al que Coca Cola popularizó, creo que en esto, debemos defender nuestras tradiciones, ya que de siempre, tento en España como en la mayoría de los países hispanoaméricanos son esos tres ancianos, los que han traído cada año la mayor de la alegría a los niños.
Por eso os voy a dejar aquí una historia que cuenta Sierra de Madrid, y que puede ser muy útil cuando llegue el momento: 
Apenas su padre se había sentado, al llegar a casa, dispuesto a escuchar como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta, en voz baja, como con miedo, le dijo:«¿Papá?»
–Sí, hija, cuéntame.
–«Oye, quiero… que me digas la verdad».
–Claro, hija. Siempre te la digo, respondió el padre un poco sorprendido.
–«Es que…», titubeó Cristina.
–Dime, hija, dime.
–«Papá, ¿existen los Reyes Magos?»
El padre de Cristina se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
–«Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?»
La nueva pregunta de Cristina le obligó a volver la mirada hacia la niña, y tragando saliva le dijo:–¿Y tú qué crees, hija?
–«Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado, me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso».
–Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…
–«Entonces es verdad?–cortó la niña con los ojos humedecidos–. ¡Me habéis engañado!»
–No, mira, nunca te hemos engañado, porque los Reyes Magos sí que existen, respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Cristina.
–«Entonces no lo entiendo, papá».
–Siéntate, cariño, y escucha esta historia que te voy a contar, porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla, dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.Cristina se sentó entre sus padres, ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
–Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente, guiados por una gran estrella, se acercaron al Portal para adorarlo. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:“¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían”.
“¡Oh, sí! –exclamó Gaspar–. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo”.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó: “Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito…”
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió, y la voz de Dios se escuchó en el Portal:“Sois muy buenos, queridos Reyes, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?”
“¡Oh, Señor! –dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas–. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes, no existen tantos”.
“No os preocupéis por eso –dijo Dios–. Yo os voy a dar, no uno, sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo”.
“¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible?”, dijeron a la vez los tres Reyes con cara de sorpresa y admiración.
“Decidme, ¿no es verdad que los pajes deberían querer mucho a los niños y conocer muy bien sus deseos?”, preguntó Dios.
“Sí, claro, eso es fundamental”, asintieron los tres Reyes.
“Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?”
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:“Puesto que así lo habéis querido y para que, en nombre de los tres Reyes de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, Yo ordeno que, en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte, regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y, a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño.
Y, alrededor del belén, recordarán que, gracias a los tres Reyes Magos todos son más felices”.
Cuando el padre de Cristina hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó, y dando un beso a sus padres dijo:–«Ahora sí que lo entiendo todo, papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado».
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano, mientras decía: –«No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero», y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos
.Posted by Así está Murcia 1:55
Temas: campaña, Navidad, Reyes Magos, tradiciones
16 opiniones:
- At 26 de diciembre de 2007 10:16 Cayo said...
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Está muy bien tu pequeña historia. Si algún día tengo que explicarlo, usaré este texto, jeje.
Una pregunta, si los Reyes necesitaban pajes, ¿el Olentzero, qué necesita? ¿Carboneros, mineros? Hum, yo eso no lo termino de ver... - At 26 de diciembre de 2007 12:13 Gazulin said...
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Por desgracia las bonitas costumbres de España cada día están mas olvidadas, bien por el consumismo, o bien por la total apatía de las autoridades en defender nuestras costumbres, tema totalmente opuesto a lo que hacen los nacionalismos....como con el minero vasco que da miedo.....
Saludos... - At 26 de diciembre de 2007 13:37 P_R said...
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que linda historia. no la conocia, muy feliz año. paloma
- At 26 de diciembre de 2007 16:29 Alberto Esteban said...
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Felices fiestas compañero. Un abrazo!!
- At 26 de diciembre de 2007 21:56 Caballero ZP said...
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Muy buena esta historia y un comodín para los padres, la guardare para cuando llegue el día, Feliz Navidad.
- At 26 de diciembre de 2007 22:47 Capazorros said...
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Ya la conocia, es muy bonita. Feliz Navidad desde lejos del Rincón de Beniscornia (Murcia)
- At 26 de diciembre de 2007 23:14 Fin de los Tiempos said...
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Offtopic, ¿qué le ha parecido que después de años negando el trasvase alegando que para regar campos de golf no se da agua, ahora vayan a trasvasar para un parque acuático, campos de golf y casinos en pleno desierto de los Monegros?
- At 27 de diciembre de 2007 9:15 Compai panita said...
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Me ha gustado la historia.
Felices fiestas, que las disfrutes con todos los tuyos - At 27 de diciembre de 2007 14:20 José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre said...
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Felices fiestas a todos
Más Reyes y menos gordos rojos extranjeros - At 28 de diciembre de 2007 12:44 Bono S.A. said...
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Feliz navidad y felices fiestas amigo
- At 30 de diciembre de 2007 5:15 El Cerrajero said...
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Feliz 2008.
Yo también soy de los Reyes Magos y anti-gordinflón rojo. - At 31 de diciembre de 2007 8:39 Caballero ZP said...
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Te deseo un Feliz 2008, que todos tus deseos se cumplan.
- At 1 de enero de 2008 23:15 Si te dijera que soy said...
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Pero cuánta razón tienes... el tío gordito vestido de rojo está pudiendo con tres... ¡¡¡Feliz 2008!!!
- At 6 de enero de 2008 5:51 Cruzado said...
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A mi me gustan mas los Reyes, pro estos estan en desventaja ante la comercialización de Santa Claus.
Por este lado del charco la tradición es que los regalos los trae el niño Jesús el 24 de diciembre, pero cada vez son más las familias que ponen en su lugar a Santa
Espero que los reyes Magos nunca mueran - At 8 de enero de 2008 23:14 Anónimo said...
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Me ha emocionado esta historia. Las próximas Navidades, se la contaré a mi hijo, que est año, está ya en esa etapa de que quiere creer en Los Reyes, pero que duda.Gracias y Feliz Año
- At 15 de enero de 2008 2:42 Así está Murcia said...
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#Cayo#, ya sabes que se cuente en este blog, eres libre de usarla, la verdad es que la historia es preciosa.
#Gazulin#, es cierto, debemos defender nuestra cultura y tradiciones.
#p_r# Feliz año a ti también.
#Alberto Esteban# un abrazo a ti también. ¡¡Felices fiestas!!
#Caballero ZP#, la verdad es que es un comodín genial, seguro que cuando llegue el momento le encantará a tus hijos.
#Capazorros# jajaja, ¡¡feliz Navidad!!y al Rincón de Beniscornia
#Fin de los tiempos#, veo genial que se desarrolle Aragón, lo que no entiendo que algunos no quieran que se desarrolle Murcia.
#Compai Panita#, espero que tú también las hayas disfrutado.
#José Enrique#, jajaja, ¡¡felices fiestas!!
#Bono s.a# lo mismo digo
#Cerrajero#, feliz año a ti también.
#si te dijera que soy#, tenemos que darle la vuelta a eso, hay que defender algo tan nuestro como los Reyes Magos.
#Cruzado#ojalá sea verdad que nunca mueran, me encantan las tradiciones de Navidad de uno y otro lado.
#Anónimo#, la verdad es que pienso que es la mejor forma de contarselo a tu hijo, espero que te sea útil.
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